Un grupo electrógeno es un conjunto formado por un motor de combustión y un alternador que produce electricidad donde no hay red o cuando la red falla. Se usan en obras, eventos, explotaciones agrícolas y como suministro de emergencia en hospitales, centros de datos o edificios.
Sus partes
- Motor: de gasolina en los portátiles pequeños; diésel o gas en los grupos de más potencia.
- Alternador: convierte el giro del motor en corriente alterna. Para dar 50 Hz, un alternador de 4 polos tiene que girar a 1500 r/min; uno de 2 polos, a 3000 r/min.
- Regulador de tensión (AVR): mantiene la tensión estable aunque cambie la carga.
- Cuadro de control y protecciones: arranque, paro, protección contra sobrecargas y, en muchos casos, protección diferencial.
- Depósito, escape y bancada.
Cómo elegir la potencia
- Suma las potencias de todo lo que funcionará a la vez.
- Ten en cuenta los arranques: motores, compresores y bombas pueden pedir de 3 a 7 veces su potencia nominal durante unos segundos. El grupo debe soportar el arranque del más exigente con lo demás funcionando.
- Deja margen: es habitual sobredimensionar en torno a un 25 % para no trabajar siempre al límite.
- kVA o kW: los grupos suelen indicar su potencia en kVA (potencia aparente). La potencia activa útil es kVA × factor de potencia; con un factor de 0,8, un grupo de 10 kVA da unos 8 kW.
Puedes hacer este cálculo con la calculadora de la potencia de un grupo electrógeno, más abajo.
Qué miran los fabricantes
Los fabricantes de grupos (en España se ven mucho marcas como Himoinsa, Genesal o Pramac, y en todo el mundo Cummins, Caterpillar o Kohler, entre otras) siguen criterios parecidos:
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El tipo de potencia de la placa, según la norma ISO 8528-1:
- Emergencia (ESP): solo para cuando falla la red, un número limitado de horas al año (del orden de 200) y sin sobrecarga.
- Principal (PRP): horas ilimitadas con carga variable; la carga media no debe pasar de un porcentaje de la nominal (normalmente el 70 %) y admite una pequeña sobrecarga durante un tiempo limitado.
- Continua (COP): carga constante sin límite de horas.
El mismo grupo tiene una potencia en emergencia algo mayor que en principal. Para un grupo que va a trabajar muchas horas, hay que mirar la de principal.
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El arranque de los motores: en arranque directo, un motor pide durante unos segundos en torno a seis veces su corriente nominal. Es lo que más suele condicionar el tamaño. Un arranque estrella-triángulo, un arrancador suave o un variador reducen mucho ese pico.
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La caída de tensión admisible al arrancar: los grupos admiten caídas puntuales de tensión (a menudo se toma en torno a un 30 % como límite general), pero los equipos sensibles necesitan caídas mucho menores.
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Las condiciones del emplazamiento: la altitud y la temperatura reducen la potencia disponible. Cada fabricante indica la reducción en la ficha de cada modelo.
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No quedarse corto ni pasarse: un grupo que trabaja mucho tiempo con muy poca carga (por debajo de un 30 % de su potencia) acumula combustible sin quemar en el escape.
Todos los grandes fabricantes tienen programas de dimensionado que tienen en cuenta el modelo exacto. La calculadora de Voltademy da una primera estimación para saber de qué tamaño hablamos.
Lo que no se debe hacer nunca
Conectarlo a un enchufe de casa
Es la práctica más peligrosa y por desgracia la más extendida en un apagón. Si el generador alimenta la instalación a través de un enchufe:
- las patillas del cable quedan con tensión al aire;
- si el interruptor general está conectado, la tensión sale a la red de la calle, atraviesa el transformador en sentido contrario y puede electrocutar a los técnicos que la están reparando;
- cuando vuelve la red, generador y red quedan conectados a la vez, con riesgo de daños graves.
Usarlo en un sitio cerrado
Los gases de escape contienen monóxido de carbono, que no se ve ni se huele. Un grupo funcionando en un garaje, un trastero o junto a una ventana puede causar una intoxicación grave. Siempre en el exterior y lejos de puertas y ventanas.
Cómo se conecta correctamente a una instalación
Para que un grupo alimente una vivienda, una nave o un edificio, la instalación necesita un conmutador de red-grupo:
- Manual: una persona elige si la instalación se alimenta de la red o del grupo. El propio diseño del conmutador impide las dos posiciones a la vez.
- Automático (con cuadro de transferencia): detecta el fallo de red, arranca el grupo y conmuta solo; cuando vuelve la red, conmuta de nuevo y para el grupo.
En ambos casos el diseño garantiza que el grupo nunca quede conectado en paralelo con la red sin los equipos y autorizaciones necesarios. Esa instalación la proyecta y ejecuta una empresa instaladora habilitada.
En la segunda parte
Mantenimiento, autonomía, ruido, ubicación y cómo dimensionar el combustible para un apagón largo.

